Lejos he regresado, repleto de signos, rabioso en mi caverna estaba,
no alcancé mi flor, mis ojos sangran oscuros su exilio
lunas cantan mas lejos, al sur del universo, frias miran mi colapso,
mi prosa huerfana y solitaria, sus letras heridas, su grito espantable de auroras.
Antes de ti, despues nada importa, nadie,
un jardín cuelga desde tu pelo selvatico,
intento trepar tus conjuntos, vuelvo al principio, reescribo las hojas pero digo lo mismo.
Fantasma del polvo, escucho tus palmas, tu duende,
tienes fantasma, apariciones, ecos, historia,
mas yo no se quien fuí, solo veo ahora mi sombra y sus asuntos.
La montaña agoniza, Dios dormido al horizonte,
mi camino erratico es tu plegaria, tu rezo que anima mis alas,
crees en mi, por eso existes, soy el sueño que anuncia tu futuro.
Blanca eres, infinita, labios que buscan mis palabras,
susurro en la oscura, mas oscura y triste noche, digo tu nombre secreto y me alejo para siempre.
FARONIRICO.
