Niña morena,
donde perdi tus pasos en la arena,
fue camino a mi amado desierto,
amarrado a sus dunas sabias,
enredado a la tierra vertiginosa
que hace los paisajes de mi canto,
tu cuerpo aun dibuja
el amor bajo mis manos,
tus labios dicen los besos mas dulces
que mi alma ha escuchado,
mi pregunta al fin descansa,
tu boca la ha contestado.

Mujer morena,
siempre te ame,
desde mis alas peregrinas,
desde la sal del comienzo es que te ame,
hasta las mas altas colinas lleve tu recuerdo y vole,
hice mi nido en la altura, en la mas dura distancia,
vertigo del hombre libre que siempre soñe,
tu latido fue mas fuerte aun,
desde ese otro mundo lo escuche.

Mujer morena, auriga de mi pasion y mis sueños,
ayudame a dejar de correr, vuelvete mi fe vencida,
cierra el abismo bajo mis pies,
se mi mediodia, ayudame a volver a creer.

Niña morena,
tu mirada clara difumina la espesa niebla de estos años,
dame tu mano junto al mar apacible,
dejame hacer mi huella contigo sobre la playa,
dejame saberte despacio junto a la orilla de este nuevo mundo,
dejame hacerte verso en la prosa poesia.

Alvaro.