Curioso vas arlequin,
derramando tu palidos colores,
esa lagrima negra detenida en tu mejilla,
lagrima de historia larga, de pena honda,
blanco rostro, en el fondo de la escena,
solo a ti te veo en la multitud de la plaza.
Cuentanos tus miserias, tu ironica mueca de las edades,
hunde tu mano al centro de las heridas,
camina orgulloso y sereno sobre espinas,
sostienes las flores del mundo,
los mitos habren su pecho en ti,
los labios habren su lecho de sangre encubierta,
su boca huye de ti,
su mano huye de ti,
huye su cuerpo,
asi quedaste por siempre perplejo,
tu faz inmutable, tu paralisis,
asi se detuvo el tiempo una vez,
eres fruto del arbol mas antiguo,
cuanto te amo por eso arlequin,
venimos del mismo jardin.
Que cuento me ha despertado hoy,
que nostalgia yace rendida en los tejados,
que baile de mascaras sobre los espejos,
va sola y eterna la vereda que ansia nuestros pasos,
donde se deshace el espejismo,
donde acabare durmiendo la ultima noche.
Animaras esa fiesta del alba,
la ultima nota sobre las hojas amarillas,
dejaras la corbata, el traje,
y en mi pañuelo, quedara tu lagrima negra cosida para siempre.
Alvaro.

Siempre me dio tristeza la figura del arlequín. El poema, conmueve, vaya novedad. Otro beso