Te iras en un grito de la aurora,
vestida para la ocasion mas triste,
volveras a tus jardines colgantes,
a tu bicicleta de dulces acentos metalicos,
has despertado un demonio, un angel muere destrozado,
he besado todo lo que de ti puede amarse,
cada rastro invisible en la alameda,
aroma de verano vencido, de juventud escapando al amor,
sobre la orilla de un cielo alquilado, cae una estrella nublando mis ojos.
Todo paso vertiginoso, como un verso al vacio de un abismo,
como una promesa incumplida y traidora, como un robo en el centro del anima.
Se va la flor, aun no se marcha, pero se ira seguro como todas,
cada petalo lleva una mirada, una caricia, un quizas, una palabra.
Cada minuto ante ti, por ti, para ti, como puede ser, si no tengo nada.
Te conoci hace algun tiempo, en los infiernos que ya me azotaban, en la madrugada violenta de un tiempo, donde queria morir como ahora, ahi estabas, toda luz, toda tu, toda verso auscultando mi alma, entonces he muerto mas de dos veces.

Soy denuevo el recien fallecido, el que señala el rumbo de sus alas, el que presiente y acusa al amor, aunque se pierda en un vuelo y se caiga.

Te vas en unos pocos dias, de mi arena infiel, de mi hemorragia, te vas en un barco de papel, como la cancion de aquel, con su elegancia, basta ya de despedidas, la vida en si es un adios perpetuo, una mascara tras otra y esconder, siempre todo en vanas palabras educadas.

De que lado del espejo he aparecido hoy, quien es el que mira a quien, solo soy un reflejo burgues de algun reflejo, quien rie ahora, solo ame de ti tus espinas, lo unico que realmente entregas, tu distancia fria, tucapacidad de amar lo abstracto y pedir a gritos, con furia inusitada, la realidad mas pasmosa.

Viva el amor, pero lejos de mi, en su campo de montañas magicas, en su envestidura de laureles, en su estatus de intocable, de caminante sin rostro tras las cortinas de mi habitacion.

Que viva el amor, entre sus inmaculadas columnas, sobre las escalinatas de marmol, en la mesa de los patricios.

Que viva el amor augurio, el amor sexo, solitario y vencido, ahogado en el vino ancestral que paga los diezmos en los templos de hoy.

Que viva el amor sin marcas, sin muecas, el amor gratuito, sin intereses, el amor pobre sin beneficios, el amor hastio, reconvertido siempre en un regreso, el amor sin golpes, libre de contagios apocalipticos.

Cuando te vayas definitivamente, recuerda mi rostro transfigurado, el calor sordo de unos instantes infinitos.

Alvaro